
Y el 2008 pasó. Un año que empecé con muchas ilusiones, y termino con desilusiones e ilusiones, aproximadamente a partes iguales.
He perdido muchas cosas, he perdido compañero de casa, perdí compañero de alma, perdí la veintena, perdí la forma física al dejar de correr.
También he ganado muchas otras, nuevos amigos, y creo que a estas alturas de viejunez empiezo a ser completamente consciente de todos mis defectos y virtudes, y además con intención (es lo que cuenta, no?) de arreglar unos y sacar provecho de los otros.
En la foto de arriba veis mis regalos de reyes, el principal el kit de corredor de invierno para no tener ninguna excusa ya, incluido iPod Nano de 8GB para sustituir mi anterior Shuffle, porque si uno puede tener 8GB en vez de 1GB, pára que andarse con tonterías. Todo muy rojo, que o está de moda o es mi color preferido últimamente de facto.
No es uno de mis propósitos de año nuevo el escribir más por aquí, pero como siempre digo, se intentará.